|
|
...en
la obra de Eleomar Puente... “el barroquismo es rey”
Marianne de Tolentino.
Presidenta
de la Asociación Dominicana de Críticos de Arte.
En
una atmósfera informal, con música al fondo, ruidos y bocinazos del tráfico
de la calle, lejanos llantos de niños ajenos, imprevistos apagones que obligan
a abandonar el tema para conectar el inversor, silencios y buen humor, Félix
Jerónimo entrevista para Hispaniola
online a Eleomar
Puente,
un joven pintor cubano residente en Santo Domingo.
Félix: Eleomar, ¿desde cuándo pintas? ¿cómo te iniciaste en la pintura?
Eleomar: Desde muy temprano creo que mi vocación estuvo muy
definida, porque yo me crié entre pinceles,mi papá era artista y aunque no vivíamos
juntos yo siempre tuve esa influencia tan marcada. Yo a los cinco años ya
estaba compitiendo en un concurso de niños, en el cual me dieron el primer
lugar. Después, para ser un poco más formal y profesional, empecé estudios en
la Escuela de Arte, allá en Cuba, y después me gradué de San Alejandro, una
Academia de alto nivel profesional, de las más importantes en Latinoamérica.
Ya partir de mi graduación comienzo con un trabajo profesional desde el año
87, y no he hecho otra cosa que eso, me he dedicado en tiempo, cuerpo y alma a
lo que es el trabajo artístico, específicamente en la pintura, que creo que es
lo que más me define como artista y nada, creo que nací con eso. Es como el
todo para mí, ahí yo me refugio, tenga el problema que tenga, la pintura es mi
refugio.
Paseo Supremo.
Félix: ¿Existen diferencias notables entre tus trabajos iniciales y los más recientes?
Eleomar:
Sí, siempre existen diferencias. Existe una diferencia
en cuanto al tipo de iconografía que se utilizaba al principio, porque
inevitablemente existen influencias cuando uno está por buscar un perfil en su
obra, empieza con influencias lógicas, buscando unas técnicas y una iconografía
específica. Yo recuerdo unas obras muy agresivas al principio de mi carrera y
muy al blanco y negro, con otras que prácticamente usaba sólo matices, a lo
verde, a lo siena, pero después la obra fue ganando un poquito más en color y
hoy por hoy se ha enriquecido con muchos personajes nuevos, creo que es la
maduración de las mismas ideas que tenía, porque ciertamente yo no he
abandonado el tema general sino que lo he enriquecido y aunque ha ido cambiando
bastante, si vemos una obra mía de diez años atrás, siempre existen ciertas
reglas que dicen que son obras mías, es como un lenguaje, es una misma raíz.
Félix: Hablemos de las fuentes de inspiración, ¿cuáles son, de dónde surge la abrumadora galería de seres fantásticos, maquinarias y elementos arquitectónicos utilizados en tu obra?
Eleomar: Tiene que ver con el medio circundante, un mundo de renovación y sostificación tecnológica.
Se utiliza el reloj en muchas de las obras de reciente producción y es como si expresara que el tiempo forma parte de todo lo que nos rodea y creo que siempre estamos calculando el tiempo, no importa si tenemos o no la compañía de un aparato que se llame reloj, sino que tenemos el tiempo calculado. También utilizo el tiempo como símbolo de retroceso y de estancamiento a nivel de la situación que se representa en la obra. Creo que el tiempo nos castiga a todos, porque todos tenemos una desesperación por llegar al fin. También hice un conjunto de obras en que el tiempo es importante para el mensaje del cuadro en sí, como que en estos momentos está pasando algo porque son “las tantas horas”. Creo que sí, que tengo una obsesión por el tiempo. Lo utilizo en ocasiones de manera alegórica, como es el caso de “Tiempo de todavía”, que es una referencia a la situación actual cubana, en la que todo, absolutamente todo se encuentra estancado, como en un tiempo detenido, sin soluciones, en quietud total.

No van lejos los de
alante.
Félix: Cuando representas el tiempo en tu obra pones el reloj con una parte desnuda y por detrás la maquinaria.
Eleomar:
Físicamente nuestro cuerpo es como un reloj, como una
maquinaria. En muchas de mis obras hay una fusión del personaje, el cuerpo la
maquinaria, que a veces ni yo puedo traducirla, pero que es cierta. Caminan a la
par, la maquinaria, el tiempo, las acciones de los personajes. Tengo un conjunto
de obras con ese elemento y creo que todavía estoy trabajando en el ciclo del
reloj. A veces no está el reloj, pero está el tiempo en las atmósferas. Yo
siempro me trato de ubicar en qué momento del día o la noche está mi situación,
o sea el tiempo está planteado de manera abstracta, en los contrastes, en la
luz de donde llega. Siempre me planteo esto ocurrió a las nueve de la mañana
... esta fuga fue a las nueve de la noche... el tiempo siempre ha estado en la
obra y uno lo puede capturar de acuerdo con el trabajo de las luces y la
intensidad del color, pero ya como símbolo entró el reloj en el año 97 un
poco para recalcar más la actividad del tiempo en su relación con las acciones
que seestán desarrollando en la obra.
Félix: En tu obra hay un personaje protagónico con curiosos lentes y peluquín, ¿a quién o qué representa?
Eleomar:
Ese es un personaje ya clásico en la obra. Ese
personaje fue creado creo que en el año
90, 89 ó 90, estando todavía en
Cuba, y después de mucha búsqueda para lograr la sicología del personaje,
logré un día encarnarlo en la tela y fue en la obra que llamé “Ilumínalo,
Señor”, como anteproyecto y después fue ganando un rigor de concepto. Este
personaje es como especie de un Dios, pero un Dios terrenal. Pero es sobre todo
un personaje de poder y el personaje tiene el poder en todos los sentidos. Yo
creo que es el poder político, yo lo miro como un personaje muy político donde
es capaz de dominar todas las acciones que se están dando y siempre es centro
de cualquier situación en mi obra. Es como que él está por encima de todo y
de todos, es intocable, es permanente y siempre estático. Esté haciendo lo que
esté, está tranquilo, porque se siente seguro. Muchos han especulado que si es
Fidel, pero yo creo que ese personaje está en todas partes del Caribe o
Latinoamérica y el resto del mundo, siempre ha existido ese tipo de personaje.
Al ser yo cubano lo refieren al contexto cubano, como Fidel, pero bien podrían
muchos dominicanos decir que si es Balaguer o Trujillo. Es más un concepto.
Este personaje es el todo en mi
obra hasta el momento, llegará el momento tal vez en que dejará de existir ,
pero hasta hoy es quien lleva la batuta.
Félix: ¿Ha sido tu obra bien aceptada en el ambiente cultural de la República Dominicana?
Eleomar:
Sí, desde que se hizo la primera exhibición
aquí en el Museo de Artes Modernas en el año 93 fue muy asimilada. A mí
no se me olvida el lleno, con todo tipo de clases sociales, y a mí me sorprendió
mucho aquella división de clases en el público que en Cuba no estaba
acostumbrado a ver. Y me sorprendió mucho ver cómo la gente se identificaba
tanto en cuanto a la lectura de una obra que venía de Cuba, que narraba un
determinado contexto histórico y social y se veían reflejados en ella. Porque
la república Dominicana está dividida de Cuba solamente por un charquito de
agua, culturalmente somos ricos de la misma forma. Sí, mi obra fue asimilada
como si fuera un público cubano el que estuviera viendo la obra.
Félix: ¿Piensas continuar trabajando en la misma línea en cuanto a temáticas, figuración, cromatismo; o tienes ya otros proyectos en mente?
Eleomar: Por el momento no puedo abandonar todo lo que forma
parte del conjunto de mi obra, porque no han pasado muchos años desde que yo he
definido e ido creando este tipo de obra y creo que si lo abandono de inmediato
no voy a llegar a la madurez de
ella. Y creo que se seguirá enriqueciendo, pero no la abandonaré totalmente de
inmediato. No podría mañana aparecerme con un abstraccionismo o elementos
conceptuales que rompan la obra. Yo creo que ella se va a ir enriqueciendo, en
ocasiones se tornará más conceptual. Creo que todavía la obra tiene mucho por
donde sacarle y ... no sé... en el mundo entero no se conoce la obra, y hay
espacio aún para ella. Mientras uno la siga madurando, sin caer en la reiteración,
todavía queda espacio.
Félix: Una pregunta ya, un poco personal, ¿te sientes realizado, te falta aún algo, cuál es tu mayor aspiración como artista?
Eleomar: Yo creo que uno siempre se tiene que exigir más. Yo
creo que si la obra todavia no ha alcanzado su madurez, aunque los cíticos la
tildan de que ya es una obra madura, yo creo que todavía uno debe enfrentarse a
muchos públicos diferentes y a muchas experiencias y eso conlleva que no puedo
sentirme totalmente realizado porque me siento todavía como en pañales. Creo
que hay mucho que crear todavía, que no puedo irme hacia el facilismo, hacia
una lectura desde obras que estén de moda. Me siento bien con mi obra, ha sido
bien aceptada y como artista me siento bien, pero no considero que he llegado ya
a la meta final. Uno participa en
Concursos, Bienales, eventos internacionales y ese es el termómetro para ver
por dónde se anda, pero creo que aún me falta mucho por dar. Y claro, que es
mi aspiración que mi obra dure un poco más que yo mismo, no será eterna, pero
durará un poco más. Y que ese mensaje que uno se esforzó en trasmitir sea
visto, leído y analizado por muchas generaciones.
La
Revista Hispaniola online agradece al pintor Eleomar Puente su tiempo y
gentileza y espera poder contribuir con esta entrevista a la divulgación de su
interesante obra.
Eleomar
Puente, nacido
en Santiago de Cuba en 1968. Reside en Santo Domingo desde el 1993.Graduado de
la Academia San Alejandro, La Habana, Cuba, en 1987. Ganador de numeroso premios
en Bienales de Pintura y Salones Internacionales. Tiene colecciones permanentes
de sus obras en Museum of Art, Fort Lauderdale, Florida. Museo de Artes Moderno,
Santo Domingo. Credicorp Bank, Panamá. Centro de Arte Universal, Santiago de
Cuba. Hotel Las Américas, Santiago de Cuba. Pepperoni Café, Santo Domingo.