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Autores Dominicanos

Pedro Mir

"Si alguien quiere saber…"

 

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Pedro Mir nació en República Dominicana, el 4 de junio de 1913, de padre cubano y madre puertorriqueña. Estudió Derecho en la Universidad de Santo Domingo.En 1947 tomó el camino del exilio político, escapando a la represión del trujillato. Durante su exilio vivió, trabajó y escribió en Cuba, México, Guatemala, y otros países de América Latina. A su regreso a Santo Domingo, entró a ejercer como profesor en la UASD.

Pedro Mir es una de las voces poéticas más fuertes del país y de la poesía hispanoamericana. Su poesía social alcanza tonos verdaderamente altos, por lo que, en 1984, el Congreso de la República lo nombró Poeta Nacional.

 

Su obra "Hay un país en el mundo" ha sido editada decenas de veces, siendo una de sus obras más conocidas junto a otros poemas como "Si alguien quiere saber cuál es mi patria…" y " Contracanto a Walt Whitman".

Pedro, el poeta, vive actualmente en su país, República Dominicana, " país inverosímil, donde la tierra brota y se derrama y cruje como una vena rota".


 Si alguien quiere saber cuál es mi patria
no la busque,
no pregunte por ella.

Siga el rastro goteante por el mapa
Y su efigie de patas imperfectas.
No pregunte si viene del rocío
o si tiene espirales en las piedras
o si tiene el sabor ultramarino
o si el clima le huele a primavera.
No la busque ni alargue sus pupilas.
No pregunte por ella.

( ¡Tanto arrojo en la lucha irremediable
y aún no hay quien lo sepa!
¡Tanto acero y fulgor de resistir
y aún no hay quien lo vea! )

No, no la busque.
Si alguien quiere saber cuál es mi patria,
no pregunte por ella.
No quiera saber si hay bosques, trinos,
penínsulas muchísimas y ajenas,
o si hay cuatro cadenas de montañas,
todas derechas,
o si hay varios destinos de bahías
y todas extranjeras.

Siga el rastro goteando por la brisa
y allí donde la sombra se presenta,
donde el tiempo castiga y desmorona,
ya no la busque,
no pregunte por ella.
Su propia sangre, su órbita querida,
su instantáneo chispazo de presencia,
su funeral de risa y de sonrisa,
su potrero de espaldas indirectas,
su puño de silencio en cada boca,
su borbotón de ira en cada mueca,
sus manos enguantadas en la fábrica y
sus pies descalzos en la carretera,
las largas cicatrices que le bajan
como antiguos riachuelos, su siniestra
figura de mujer
obligada a parir
con cada coz que busca su cadera
para echar una fila de habitantes
listos para la rueda,
todo dirá de pronto dónde existe
una patria moderna.
Dónde habrá que buscar y qué pregunta
se solicita. Porque apenas
surge la realidad y se apresura
una pregunta, ya está la respuesta.

No, no la busque,
Tendría que pelear por ella…

(Fragmento )