Clave del ámbar.

Manuel del Cabral.

 

Huéspedes de la luna recorren tu sonrisa.
Sobre tu piel de mar anclan vela tus senos.
Sin embargo,
el de las nubes y de los navíos,
el tiempo que te habita y se extravía,
el que hace navegable tus entrañas,
el que inunda de honduras tus riberas de párpados,
te concentra quejidos minerales
y saca,
como huesos de agua, tus cálculos de ámbar.
Pero yo me pregunto
¿no será que algo llora hacia tu adentro,
algo que fue mordido
por los dientes sin boca de tus piedras humanas,
dolor que se endurece de hermosura?
Hablo ya de aquel líquido canario
de tu virgen orín, el que de pronto
deja presa su música en ataúd de ámbar.
Pero tambén,
hablo siempre del día
que tú pones pequeño en cada cálculo...