EL ULTIMO TEOREMA DE FERMAT

 

... quedando así demostrado
el teorema propuesto por Fermat
hace más de tres siglos.

Andres Wiles, Anales de Matemáticas, 1995

Uno a uno fueron llegando los acusmáticos convocados al templo de Crotona. Concientes todos de la gravedad del caso, la preocupación velaba los rostros habitualmente serenos de los guardianes del secreto. Una vez más se había violado el sagrado juramento hecho en el nombre del tetractus que ha sido conferido a nuestras almas.

En silencio ocuparon sus puestos en los bancos dispuestos según los lados del pentagrama estrellado, quedando de pie en el centro, bajo la influencia del número áureo que le rodeaba completamente, el hermano encargado del relato.

-Terrible es el peligro que nos amenaza– dijo con voz profunda. -Develada ya la naturaleza del inconmensurable y violado el secreto de la esfera de los doce pentágonos, los conocedores amenazan con revelar la esencia misma de Misterio.

-Ha de encontrarse una solución- terció uno de los Cinco Pilares. –El riesgo ha aumentado demasiado desde que Diofanto planteó en público por primera vez el problema. Tenemos que hacer cumplir el juramento.

Como nube tensa de tormenta, el desasosiego llenó la sala, invadida por un silencio preñado de susurros no pronunciados.

-Apliquemos el castigo de Hipaso- propuso el más joven de los complotados.  

El Matemático.
Diego Rivera.

Una angustia aplastante oprimió los corazones de los presentes. Eran todos hombres de bien abrumados por la responsabilidad, y no podían olvidar que conocedores y acusmáticos fueron hermanos en los días dorados.

-Difícil es siempre tomar tan dura decisión, pero no tenemos opciones.

La solemnidad con que se expresaba el relator no dejaba margen a la duda.

-Siglo tras siglo los conocedores han jugado el peligroso juego de las revelaciones, obligándonos una y otra vez a tomar medidas extremas.

-Sea!- concluyó tajante el Quinto Vértice, y sin más debate se marcharon todos a cumplir su misión,  caminando trabajosamente como quien carga con el peso de los siglos, ignorantes de que en ese mismo momento el Maestro, padre del conocimiento, dueño del secreto del espacio y del tiempo, a quien conocedores y acusmáticos veneraban, escribía el siguiente capítulo en el libro de la Verdad Revelada: prestad atención a las seis dimensiones enrolladas.