6 de abril
La importancia de los buenos acuerdos (2da . parte)

¿Cómo hacer buenos acuerdos?

Hacer buenos acuerdos implica que se ha hecho una solicitud clara, precisa, que existe un compromiso y unas consecuencias positivas o negativas en caso de que el mismo se cumpla o no, así como la flexibilidad de poder hacer los ajustes necesarios cuando las circunstancias cambien. Para ilustrarlo pensemos en una situación común: una madre le pide a su hija que por favor pase al supermercado y le compre pan, chocolate y azúcar, ella acepta. Cuando llega a la casa trae lo que pensó le solicitaron, pero cuando la madre revisó encuentra que el pan es blanco, ella lo quería integral; el azúcar es morena y, ella la quería refinada; el chocolate es en tabletas y, ella lo quería en polvo. Entonces, le reprocha a la hija porque no entendió el pedido, suponiendo que esta debía saber exactamente lo que se le pedía, ya que por lo general eso es lo que ella compra por su dieta.

Es evidente que las instrucciones no fueron claras, que de fondo había una creencia implícita por parte de la madre, y que la hija también dio por hecho que sabía exactamente lo que se le había pedido, por tanto, no confirmó con la madre lo solicitado. Todo esto trae como consecuencia: frustración en ambos actores, la pérdida de tiempo y, de dinero. Aunque en modo positivo hubo un aprendizaje, siendo la comunicación más efectiva en lo adelante.

Ahora bien, al hacer un requerimiento es sano especificar con detalles preciso lo que esperas que se cumpla. Asimismo, al recibir la solicitud es importante que valides lo que la otra persona está requiriendo antes de dar el sí.

¿Por lo general, con quienes haces tus acuerdos?

El principal acuerdo es el que haces contigo mismo, muchas veces influenciados por las creencias que se van forjando desde la infancia, recibes muchos mensajes de cómo eres o como deberías ser y en este proceso vas forjando tu personalidad, vale decir que la personalidad es el conjunto de características que te hacen comportarte de manera adaptativa al medio que te rodea, seguro has escuchado decir o lo has dicho tú mismo, esa persona es creativa, sociable, comprometida, triste, insegura, callada y así muchas otras características que te distinguen o, distinguen a otros. En este sentido es importe saber cómo estas creencias acerca de ti mismo son una fuente que te ancla o te impulsa. Qué acuerdo tienes contigo que tal vez, así como la palma tendrías que flexibilizar para sacar tu máximo potencial.

Estos acuerdos que haces contigo mismo también te llevan a tener mejores acuerdos con los demás, ya que la flexibilidad, claridad y capacidad de adaptarte que tienes, te permitirá proyectarla en tu relación con otros. En su libro Los cuatro acuerdos, Miguel Ruiz nos invita a profundizar en cuatro acuerdos claves para tener una mejor relación personal y con los demás. Estos acuerdos son: ser impecables con las palabras, no personalizar, no hacer juicios sobre ti, ni sobre los demás, y siempre dar y ser lo mejor de ti.  

 

Un acuerdo importante que puede llevarte a ser más y mejor es el acuerdo de amarte a ti mismo por encima de las circunstancias, de los mensajes que recibes, aceptarte y perdonarte, saber que como ser humano tienes derecho a equivocarte, y a comenzar de nuevo. Una vez que logres esto, también podrás amar sin juzgar la conducta de los demás, mostrando aceptación y mejorando tus relaciones interpersonales.

Recuerda siempre que los buenos acuerdos se caracterizan por ser: claros y precisos, mostrando lo que se requiere, definidos en el tiempo y espacio, no sobre la base de juicios preconcebidos y con la flexibilidad necesaria para ser replanteados si las circunstancias lo requieren.

Por Geovanny Rosado

 

 

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